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Un turismo de segunda versus un ay.untamiento que se lo consiente todo.








Mi primera intención era hablar de la salamandra de Gaudí como aliviadero del depósito de aguas construido debajo la sala hipóstala del Park Guell, (lo de parque deberemos alguna vez dejarlo de lado, porque todos sabemos que es lo que quería hacer Gaudí con aquel proyecto (un park al estilo inglés y no un parque público); para quien iba dirigido (la burguesía muy alta de Barcelona) y quien lo financiaba, (el conde Guell). A lo que iba; la salamandra gaudino/jujoliana, (sin olvidarnos de Jujol en la mezcla del trancadis), actuaba como lo dicho, aliviadero, manando por la boca del animal el agua sobrante del depósito construido al efecto para aquella urbanización. Les dejo un plano original, en alzado y en perfíl, para que se me hagan la idea. Este depósito se llenaba mediante el agua de lluvia recogida en la plaza superior de la sala hipóstala y, bajaba por un ingenioso sistema de filtrado a través del interior las columnas, huecas para tal efecto, hasta una gran cisterna situada bajo el pavimento de la susodicha sala. Les dejo fotos para que se hagan una idea. Una idea genial, así de simple.
Me trasladé al Park Guell para dejar constancia del ingenio del arquitecto…Casi salgo por pies…Allí se permite todo. Les dejo una foto impresa justamente ayer en La Vanguardia, pero que mis ojos constataron “in situ”. Allí se puede mingitar sin problemas, tirar los papeles al suelo sin mayor verguenza, subirse a caballito de la salamandra sin que nadie te llame la atención , aunque esté constatado como bien patrimonio de la humanidad…Allí pueden ustedes hacer lo que les plazca, lanzar latas de cerveza para ver si canastan en algún agujero gaudiniano y vaciarlas en el borde de cualquier “rajola” si les apetece…
Somos la cuna del “buenismo”. Nadie impide nada. También es verdad que los desperfectos, el servicio de limpieza, la iluminación y la ¿vigilancia?, van a costa de los impuestos que nos cobra nuestro consistorio, todo ello con su iva correspondiente, pero intuyo, intuimos todos, que cuando pagan los demás, la cosa toma otro color, como menos importante, vamos…

La meva primera intenció era parlar de la “sargantana” de Gaudí com aliviadero del dipòsit d’aigües construït sota la sala hipóstala del Park Guell, (el de parc deurem alguna vegada deixar-lo de costat, perquè tots sabem que és el que volia fer Gaudí amb aquell projecte (un park a l’estil anglès i no un parc públic); per a qui anava dirigit (la burgesia molt alta de Barcelona) i qui ho finançava, (el comte Guell). AL que anava; la sargantana gaudino/jujoliana, (sense oblidar-nos de Jujol en la barreja del trancadis), actuava com el que s’ha dit, aliviadero, rajant per la boca de l’animal l’aigua sobrant del dipòsit construït a aquest efecte per a aquella urbanització. Els deixo un plànol original, en alçat i en perfíl, perquè se’m facin la idea. Aquest dipòsit s’omplia mitjançant l’aigua de pluja recollida en la plaça superior de la sala hipóstala i, baixava per un enginyós sistema de filtrat a través de l’interior les columnes, foredades per a tal efecte, fins a una gran cisterna situada sota el paviment de la susdita sala. Els deixo fotos perquè es facin una idea. Una idea genial, així de simple. Em vaig traslladar al Park Guell para deixar constància de l’enginy de l’arquitecte…Gairebé surto per peus…Allí es permet tot. Els deixo una foto impresa justament ahir en La Vanguardia, però que els meus ulls van constatar “in situ”. Allí es pot mingitar sense problemes, llençar els papers al sòl sense major verguenza, pujar-se a collibè de la sargantana sense que ningú et cridi l’atenció , encara que estigui constatat com bé patrimoni de la humanitat…Allí poden vostès fer el que els plagui, llançar llates de cervesa per a veure si l´encetan en algun forat gaudiniano i buidar-les en la vora de qualsevol “rajola” si els apeteix… Som el bressol del “buenismo”. Ningú impedeix gens. També és veritat que els desperfectes, el servei de neteja, la il·luminació i la ¿vigilància?, van a costa dels impostos que ens cobra el nostre consistori, tot això amb el seu iva corresponent, però intueixo, intuïm tots, que quan paguen els altres, la cosa pren altre color, com menys important, anem…

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