Inicio > Crítica > >De herejes y de chivatos

>De herejes y de chivatos

>
Han caido algunos libros entre mis manos. Me impresionó uno en demasía. Hablaba de Manuel Escorza del Val, un tullido por dentro y por fuera. Por fuera era cojo, por dentro un indeseable. Llevó la cheka de la calle Sant Elias, era el jefe del Servicio de investigación de la FAI…Algún día se hablará del auténtico memorial por los desaparecidos, pero para todos, de uno y otro lado…
Siempre me han fastidiado los chivatos. Son tibios, ni frios ni calientes, tibios. Salomón, en los Salmos, ya habla de esta clase de personas. De eso hace la friolera de unos 2.500 años.
Yo no fumo. Pero no denunciaré jamás. Con no volver a entrar es más que suficiente.
Lo que me jode de la noticia es la malicia anónima. La denuncia sin saber quien la hace. Los nicks, los pseudónimos, los postizos, vamos. Y la amenaza de pasar a una base de datos, vamos, de quedar fichado para y por la eternidad por tener un vicio que el mismo sistema que te lo inculcó, ahora te lo intenta retirar.
Ayer, en la prensa de Barcelona.
Volvemos al medioevo.

Categorías:Crítica
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: